
El compositor Yuma Yamaguchi presenta Concordia: un proyecto vivo donde el minimalismo rige.
Concordia, el nuevo proyecto musical del compositor japonés Yuma Yamaguchi, pertenece a esa categoría poco frecuente.
MÚSICAARTE CONTEMPORÁNEOCULTURA
Carlos Rojas
1/15/20261 min leer



Hay proyectos que no se sienten como lanzamientos, sino como gestos. Movimientos silenciosos pero expansivos, capaces de generar ondas que se propagan sin prisa. Concordia, el nuevo proyecto musical del compositor japonés Yuma Yamaguchi, pertenece a esa categoría poco frecuente. Concebida originalmente para CONCORDIA, el evento de proyección artística interactiva más grande de Japón, realizado en Odaiba Beach Park, la obra encuentra ahora una segunda vida más allá de su origen físico, desplegándose como una serie de remixes quincenales que invitan al mundo entero a entrar en su órbita.
En su núcleo, “Concordia” se construye desde la contención. Líneas de piano minimalistas flotan con delicadeza sobre texturas orquestales, generando una sensación de tiempo suspendido. La voz de RANU, colaboradora habitual, introduce una fragilidad profundamente humana que crece de manera gradual hasta desembocar en un final catártico, impulsado por la percusión y el pulso rítmico. Es una pieza que no apura al oyente: espera, escucha de vuelta y, solo entonces, se abre.
La serie de remixes expande este universo sin diluir su intimidad. Yuta Bandoh aporta una sensibilidad cinematográfica forjada entre el pop japonés contemporáneo y la música para cine. Desde California, bastiengoat inyecta una perspectiva consciente de la pista de baile, pero anclada en la emoción. Por su parte, el vienés Dorian Concept reconfigura el material con su inconfundible complejidad armónica y una curiosidad sonora siempre inquieta.
En el plano visual, Concordia prolonga su lenguaje onírico a través de un videoclip protagonizado por el colectivo performático NOMENTokyo, bajo la dirección de Shogo Tominaga, en colaboración con la unidad creativa SEKAISEIFUKU. El resultado es una traducción lírica del sonido al movimiento y a la imagen: abstracta, delicada y profundamente humana.
Con arte visual de buggy y diseño gráfico y logotipo a cargo de Shunsuke Kosaka, Concordia no se presenta como una declaración única, sino como un espacio compartido: un territorio donde disciplinas, culturas y emociones convergen en silencio.

