Elsa y Elmar ilumina la Alhóndiga: una noche de pop espiritual en el Cervantino 53

La cantautora colombiana Elsa y Elmar cautivó al público del Cervantino con un viaje pop emocional, presentando Palacio bajo el cielo de Guanajuato.

FESTIVAL INTERNACIONAL CERVANTINOCULTURAMÚSICA

CARLOS ROJAS

10/20/20253 min leer

La noche del martes 14 de octubre de 2025, la Explanada de la Alhóndiga de Granaditas se transformó en un santuario sonoro teñido de luces rosas y violetas. En el marco del 53 Festival Internacional Cervantino, la cantautora Elsa y Elmar ofreció un concierto lleno de sensibilidad, energía y gratitud, reafirmando su lugar como una de las voces más honestas y luminosas del pop latino actual.

El público —predominantemente joven— llenó la explanada con entusiasmo y una energía vibrante que acompañó cada acorde. La artista colombiana, quien actualmente reside en México, presentó su más reciente producción discográfica, Palacio, un álbum que ella misma describe como un refugio espiritual y creativo. Con una puesta en escena elegante y emotiva, Elsa logró conectar profundamente con los asistentes, quienes respondieron con aplausos, coros y una calidez que envolvió toda la noche.

La noche del martes 14 de octubre de 2025, la Explanada de la Alhóndiga de Granaditas se transformó en un santuario sonoro teñido de luces rosas y violetas. En el marco del 53 Festival Internacional Cervantino, la cantautora Elsa y Elmar ofreció un concierto lleno de sensibilidad, energía y gratitud, reafirmando su lugar como una de las voces más honestas y luminosas del pop latino actual.

El público —predominantemente joven— llenó la explanada con entusiasmo y una energía vibrante que acompañó cada acorde. La artista colombiana, quien actualmente reside en México, presentó su más reciente producción discográfica, Palacio, un álbum que ella misma describe como un refugio espiritual y creativo. Con una puesta en escena elegante y emotiva, Elsa logró conectar profundamente con los asistentes, quienes respondieron con aplausos, coros y una calidez que envolvió toda la noche.

“Es uno de los lugares más hermosos para cantar en todo este país divino. Gracias al Festival Cervantino por permitirme traer este show de Palacio en su mejor versión”, expresó la cantante entre sonrisas y agradecimiento, visiblemente emocionada por volver al escenario guanajuatense después de dos años.

Durante su presentación, interpretó canciones que recorren distintas etapas de su carrera y emociones. Desde la melancolía de “SÉ XQ SÉ” hasta la dulzura nostálgica de “Policarpa”, pasando por la euforia colectiva que desató “Planteando el tiempo”. Cada tema fue recibido con gritos, manos en alto y un coro que llenó el aire de complicidad. En momentos más íntimos, como al cantar “Niña mía”, Elsa invitó al público a reflexionar sobre la importancia de aprender de los errores y abrazar la vulnerabilidad.

Producido por Julián Bernal —colaborador de artistas como Sebastián Yatra y Kali Uchis—, Palacio representa una evolución sonora para Elsa y Elmar: una fusión entre el pop más dulce, los matices urbanos y las influencias recogidas durante su viaje por Europa. Su presentación en el Cervantino no solo fue un recorrido musical, sino también una experiencia emocional y espiritual, donde la artista compartió su visión del amor propio, la transformación y el renacer.

A lo largo de su trayectoria, Elsa y Elmar ha sido reconocida con siete nominaciones a los Latin Grammy, consolidándose como una de las exponentes más destacadas del pop alternativo en español. Su participación en el festival reafirma el compromiso del Cervantino con la diversidad sonora y con una generación de artistas que expanden los límites del género desde la autenticidad.

La noche concluyó entre aplausos de pie y un ambiente de gratitud colectiva. Mientras las luces se apagaban y la voz de Elsa se desvanecía entre los ecos de la Alhóndiga, el público supo que había sido testigo de algo más que un concierto: una experiencia donde la música se convirtió en ritual, en espejo y en abrazo.

El Festival Internacional Cervantino continúa consolidándose como un espacio donde las emociones, la identidad y el arte convergen. Y Elsa y Elmar, con su voz dulce y su fuerza interior, recordó que el pop también puede ser una ceremonia del alma. 🌙