Gibbons: rock para una generación atrapada que se niega a rendirse

Desde Guadalajara, Gibbons emerge como una de esas bandas que entienden el rock no como nostalgia, sino como lenguaje vivo para interpretar el presente.

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Por: @carloscarpentier.wav Foto: @soyzali

4/29/20263 min leer

Desde Guadalajara, Gibbons emerge como una de esas bandas que entienden el rock no como nostalgia, sino como lenguaje vivo para interpretar el presente. En Sin Salida, su nuevo EP, el cuarteto transforma incertidumbre, frustración y resistencia en una obra intensa que dialoga con una época marcada por el caos emocional, lo digital y la necesidad de seguir adelante aun sin certezas. Entre riffs poderosos, riesgo sonoro y una identidad cada vez más definida, la banda convierte sus propias luchas en canciones que no buscan escapar de la realidad, sino enfrentarla con pasión. Más que un lanzamiento, este trabajo representa una declaración de principios.

1. Sin Salida se presenta como un punto de síntesis donde convergen su evolución musical e idealista. ¿En qué momento entendieron que este EP debía funcionar como una obra conceptual que condensara todo ese recorrido?

Sabíamos que sería complicado replicar o superar lo que hicimos en nuestro anterior trabajo, y a pesar de eso, fuimos armando el rompecabezas a partir de la única intención de crear algo nuevo. Conforme fueron avanzando los meses de producción, nos dimos cuenta que las canciones reflejaban naturalmente nuestro sentir sobre el mundo moderno. Tan pesimista en su situación, pero también con el impulso para seguir luchando, un tipo de espiral de la que no encontramos un rumbo fijo, más que el de seguir.

2. A lo largo del EP hay un contraste muy marcado entre lo oscuro y lo lúdico, entre la caída y el impulso de seguir. ¿Qué los llevó a explorar esa dualidad y cómo dialoga con el contexto actual que están viviendo como banda y como generación?

Creo que es una consecuencia de nuestra confianza con el proyecto y de mostrarnos cómo somos. Además de ser muy diversos en influencias, personalmente cada quien ha vivido sus luchas. La propia historia de la banda ha tenido obstáculos, y sin embargo encontramos la manera de mostrar una afrenta ante la realidad que nos encierra. La escena musical es un modelo más pequeño de la distopia universal que estamos viviendo.

3. En temas como Abismo o Con Mi Diabla se percibe una intención clara de romper ciertos límites dentro del rock, tanto en lo narrativo como en lo sonoro. ¿Qué tan importante fue para ustedes asumir ese riesgo en esta etapa del proyecto?

Bastante y fue algo en que nos ayudó nuestro productor Diego Reynoso de Alquimia. Desde que llegamos con él sabíamos que teníamos la intención de hacer cosas diferentes. Y creo que lo entendió a la perfección, ayudó mucho dejarnos llevar por sus consejos, pero también nuestras inquietudes y gustos personales. Desde clásicos del rock y el progresivo, hasta artistas que fueron disruptivos en su momento como Nine Inch Nails y Deftones, siempre con la mente en claro de crear algo que se sintiera en concordancia con lo que vivimos hoy.

4. La Red introduce una tensión con lo tecnológico y lo digital, casi como una confrontación directa con esos “fantasmas” contemporáneos. ¿Qué reflexión hay detrás de esta canción sobre la manera en que habitamos hoy esos espacios?

Fue de las ideas más directas que hemos tenido, la letra de Diego (voz) encajó a la perfección con la oscuridad del instrumental. Y al final de cuentas termina siendo una ironía tener que compartirla a través de plataformas y redes sociales. Sin embargo, también es una alarma necesaria ante los engaños que se han creado en nuestro propio pensamiento a partir de la interconectividad digital.

5. Con el lanzamiento de Sin Salida y las próximas fechas en CDMX, Guadalajara y León, están entrando en una etapa de mayor exposición. ¿Cómo están preparando el directo para traducir esta narrativa tan intensa al escenario y qué buscan provocar en el público en estos shows?

Siempre hemos tratado de ejecutar una narrativa en los lanzamientos, y en el escenario no es la excepción. La palabra clave es la “pasión”, y es con la que hemos logrado transmitir cada vez mejor esa energía innata de nuestras canciones. En esta gira lo que nos emociona más es hacerlo ante nuevos públicos y con la expectativa de llegar aun a más lugares de la república mexicana.

Con Sin Salida, Gibbons confirma que el rock todavía puede ser incómodo, reflexivo y profundamente actual. La banda tapatía no solo amplía su sonido: también retrata el pulso de una generación que vive entre el desgaste y la esperanza. Ahora, con una gira en marcha y nuevos escenarios por conquistar, el siguiente capítulo parece apenas comenzar.