Sonido Gallo Negro: psicodelia tropical en los Pastitos

La agrupación capitalina encendió el escenario del Cervantino con una descarga de cumbia psicodélica que hizo bailar hasta a los más distraídos.

FESTIVAL INTERNACIONAL CERVANTINOCULTURAMÚSICA

PAMELA DIONI

10/21/20251 min leer

El jueves por la noche, los Pastitos de Guanajuato se llenaron de color, ritmo y un toque de misticismo con la presentación de Sonido Gallo Negro. La agrupación capitalina encendió el escenario del Cervantino con una descarga de cumbia psicodélica que hizo bailar hasta a los más distraídos.

Desde los primeros acordes, la atmósfera se transformó: luces hipnóticas, riffs de guitarra con ecos setenteros y ese theremín inconfundible que flota entre lo ancestral y lo futurista. Lo suyo no es solo un concierto, es un ritual sonoro donde conviven lo tropical, lo cósmico y lo urbano.

El público respondió con entusiasmo absoluto. Familias, turistas, locales y amantes de la música alternativa se unieron en una misma pista improvisada bajo el cielo de Guanajuato. Hubo baile, risas y esa sensación de comunidad que solo el Cervantino puede crear.

Personalmente, me fascinó ver cómo Sonido Gallo Negro logra conectar generaciones distintas: jóvenes bailando junto a personas que seguramente crecieron con la cumbia tradicional, todos atrapados en ese trance psicotropical que la banda ejecuta con maestría. No hay poses ni artificio, solo músicos entregados a su sonido y una propuesta visual que completa la experiencia.

Entre canciones como Cumbia de Sanación, Mambo Egipcio y Cumbia Espacial, el show se convirtió en una celebración del mestizaje cultural, una fiesta donde lo ancestral y lo moderno se funden en una misma frecuencia.

La presentación de Sonido Gallo Negro en el #FIC53 fue un recordatorio de que la cumbia también puede ser psicodélica, experimental y profundamente contemporánea. Y que en Guanajuato, cuando la música suena, nadie se queda quieto.